AMADA – Asociación Castellano-Manchega de Adopción y Acogimiento Preadoptivo

“Mi hija era como un animal en pánico”: el drama del trastorno de apego y cómo afecta a los niños adoptados y a sus familias

Cuando Inés siente mucha ansiedad y entra en crisis se queda ciega. Es una ceguera psicosomática que luego se le va pasando poco a poco pero no del todo. Este es solo uno de los muchos síntomas que durante meses de angustia ningún médico supo explicar.
Ahora que Carmen Ojeda se ha informado mucho y puede mirar atrás y atar cabos se da cuenta de que en realidad su hija Inés, que hoy es una adolescente, mostró desde los dos años claros síntomas de un trastorno que entonces era desconocido pero que con la pubertad explotó y revolucionó su vida y la de todos a su alrededor.
Pero a pesar de toda la atención y el cariño ni Carmen, ni los profesores, ni los psicólogos, ni los médicos que atendían a Inés supieron identificar el trastorno reactivo del vínculo que padecía, que todavía tiene y con el que seguramente tendrá que convivir toda su vida.
Comúnmente se conoce como trastorno de apego y se estima que afecta al 2% o 3% de la población general. Pero en el caso de los niños adoptados que vivieron en un orfanato más de seis meses ese porcentaje varía entre el 24% y el 32% , dependiendo del tiempo que pasaron institucionalizados.
“Una explosión bestial”
Inés, que hoy tiene 16 años, pasó los primeros dos de su vida en un orfanato de Bulgaria.
Cuando su madre Carmen la recibió “tenía dos años pero una talla y un peso de un bebé seis meses”, le contó a BBC Mundo.

Leer en BBC 27 de junio de 2017