AMADA – Asociación Castellano-Manchega de Adopción y Acogimiento Preadoptivo

Julia Carrasco y Ramón Antonio Rivas, socios de AMADA, Asociación de Adopción de CLM

El pasado 8 de julio salió publicada una entrevista en el portal informativo campodecriptana.info a Julia Carrasco y Ramón Antonio Rivas.

“Esta vez charlamos largo y tendido con Ramón Antonio Rivas Portillo y Julia Carrasco Galindo y lo hacemos con ellos como representantes de la Asociación Castellano-Manchega de Adopción y Acogimiento Pre-adoptivo, AMADA. Al parecer, la única con un enfoque adoptivo en nuestra región. Además, forma parte de la coordinadora nacional CORA.
Hablar sobre una asociación de este tipo exige hablar desde la experiencia. Y eso es lo que hacen Julia y Ramón Antonio, nos hablan desde el corazón y desde lo vivido personalmente. Algo que comparten con el resto de socios en una asociación que va creciendo a la vez que los niños, ahora ya muchos adolescentes. Las necesidades van cambiando y se buscan nuevas respuestas. Además, AMADA sigue atendiendo casos de nuevas adopciones. Ella, Julia, es vicepresidenta de AMADA y él, Ramón Antonio, es socio fundador (2001) y estuvo hasta el 2012 de presidente de la asociación.
El mundo de la adopción implica muchos sentimientos desde el momento mismo en que uno empieza a pensar en ser padre y madre adoptiva. También exige un largo proceso nada sencillo en el que hay que saber esperar y en el que en más de una ocasión la respuesta final es negativa o parte de un engaño. La mayoría de las veces, por el contrario, el final es feliz y es el inicio de la verdadera adopción.
Julia Carrasco y Ramón Antonio Rivas nos hablan del boom de las adopciones y de un presente mucho más relajado. De los motivos, de los países garantistas, de la ley española extremadamente favorable a la familia biológica, de la mochila con la que llegan estos niños, de la normalización de la adopción, de familias terapéuticas, de las peculiaridades y del derecho que todos tienen a saber su origen y conocer su familia de sangre. Pero sobre todo, nos dejan clara una visión que se olvida con facilidad, la adopción busca una solución para un niño abandonado y no una respuesta para una pareja que quiere ser padre y madre. Al final, ambas necesidades casan y si las cosas se han hecho bien no cabe mayor agradecimiento de unos padres adoptivos hacia quienes dieron la vida a sus hijos.
Antonio Ramón tiene tres hijos adoptados, la mayor por adopción nacional y otros dos procedentes de Colombia. Julia es madre de un niño y una niña, ambos también colombianos.”

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